
Procariotas
Los humanos quizá no existiríamos de no ser por la antigua fusión de dos procariotas (pequeñas formas de vida que no tienen núcleo celular). El biólogo molecular James A. Lake, de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) ha descubierto la primera endosimbiosis exclusiva entre procariotas. Todas las otras endosimbiosis conocidas han implicado a células eucariotas, las cuales poseen un núcleo.
Las células eucariotas se encuentran en todas las formas de vida multicelulares, incluyendo a los humanos, los animales y las plantas.
La endosimbiosis es una asociación íntima entre especies, en la que una célula vive dentro de otra. Si las células viven el suficiente tiempo juntas, intercambiarán genes, aunque a menudo mantienen cada una su membrana celular y algunas veces sus respectivos genomas.
Esta relación condujo a un tipo de vida completamente diferente en la Tierra. Los científicos creían que toda endosimbiosis tuvo que darse con la participación de eucariotas, pero ahora parece claro que se equivocaron.
Para este estudio, Lake miró hacia atrás, remontándose más de 2.500 millones de años en el pasado. Llevó a cabo un análisis de la genómica de cinco grupos de procariotas.
Y el resultado apunta a que dos grupos de procariotas, las actinobacterias y las clostridias, establecieron una endosimbiosis y produjeron procariotas de “membrana doble”.
“Las formas de vida superiores no hubieran surgido de no ser por este evento”, subraya Lake. “Estos son organismos muy importantes. En el momento en que estos dos antiguos procariotas estaban evolucionando, no había oxígeno en la atmósfera de la Tierra. Los humanos no habríamos podido vivir en el planeta. Ningún organismo que respirara oxígeno habría podido”.
El oxígeno en la Tierra es consecuencia de un subgrupo de estos procariotas de membrana doble. Este subgrupo, las cianobacterias, utilizaron la energía del Sol para producir oxígeno a través de la fotosíntesis. Ellas fueron tremendamente productivas al emitir oxígeno hacia la atmósfera; no podríamos respirar si ellas no hubieran realizado su trabajo. Además, la fusión protagonizada por procariotas con membrana doble proporcionó las mitocondrias que están presentes en cada célula humana.
La presencia de dos membranas hace pensar que fue una endosimbiosis lo que produjo esa membrana doble. Parece como si un organismo de una sola membrana hubiera engullido a otro de también una sola membrana. Los genomas denotan que los procariotas de membrana doble combinan grupos de genes de dos organismos diferentes, las clostridias y las actinobacterias.