El pez luna (Mola mola) es un pez pelágico tetraodontiforme de la familia Molidae. Es el mayor pez óseo del mundo, con una media de 1.000 kg de peso y con ejemplares que alcanzan más de 3 m de longitud y superan las 2 toneladas. Es una especie cosmopolita que habita en aguas tropicales y templadas a lo largo de todo el planeta. Tiene el cuerpo aplastado lateralmente y cuando extiende sus aletas dorsales y ventrales, el pez es tan largo como alto.
Alimentación
Se alimenta principalmente de varios tipos de zooplancton gelatinoso como las medusas, de las que consume grandes cantidades para poder desarrollarse y mantener su gran tamaño, puesto que es una dieta pobre en nutrientes.
Reproducción
Las hembras de esta especie pueden producir hasta 300 millones de huevos, más que cualquier otro vertebrado conocido. Los alevines del pez luna parecen pequeños peces globo con grandes aletas pectorales, una aleta caudal y espinas corporales que no tienen los ejemplares adultos.
Los ejemplares adultos son vulnerables a pocos depredadores naturales, pero es presa de leones marinos, orcas y tiburones. Entre los humanos, su carne está considerada como una exquisitez en algunas partes del mundo, como Japón, Corea y Taiwán, pero la venta de su carne está prohibida en la Unión Europea. A menudo estos peces quedan accidentalmente atrapados en redes de pesca y también pueden dañarse o morir debido a encuentros con desechos flotantes, como bolsas de plástico.
El pez luna es miembro del orden de los Tetraodontiformes, estuvo incluido en el mismo género que los peces globos pero estudios posteriores se clasidicó en un género propio.

Publicado por bioayuda en 1 abril 2011 at 16:07
El tamaño medio de un mola-mola es de 1,8 metros de largo y 2,4 metros entre las puntas de las aletas. Por si esto pareciera poco, el pez luna más grande jamás capturado medía 3,1 metros de largo y 4,26 metros entre las aletas, y pesaba 2235 kilos.
Publicado por silvia en 7 septiembre 2011 at 14:30
Con este pez hay una historia muy curiosa en la Ciudad de Puerto Madryn, sobre la costa atlántica de la Patagonia Argentina. Siguiendo a un barco, presuponen, apareció dos veces.
Se dieron cuenta ya que apareció el cadáver en la playa.
La primera vez, a los taxidermistas del museo los agarró desprevenidos. Pero la segunda vez estuvieron preparados y puedes hallar el pez embalsamado en el museo de ciencias naturales de la ciudad.