Archive for 23 febrero 2010

Los corales son capaces de vivir más de 4.000 años

Ya se conoce el hecho de que los animales que viven en las profundidades del mar y a temperaturas muy frías suelen tener una vida muy larga como consecuencia de una ralentización del metabolismo. Lo que se desconocía es que en el caso de los corales llegase a ser tanto tiempo, ni más ni menos que 4000 años.

Los corales que son capaces de vivir tanto son los de agua profunda situados en volcanes submarinos a profundidades de entre 200 y 500 metros, y que se han postulado ya a la candidatura de los organismos marinos más longevos hasta ahora conocidos.

Para llegar a esta conclusión, investigadores de la Universidad de Stanford (EEUU), estudiaron con carbono 14 la velocidad de crecimiento y la edad de colonias compuestas por los géneros Gerardia y Leiopathes, con edades comprendidas entre 2.742 años y 4.265 años, respectivamente.

Según publica la revista PNAS, el índice de crecimiento radial es de apenas 35 micras al año. Es decir, su crecimiento es realmente mucho más lento de lo que se pensaba.

Anuncios

El sapito rojo del Yapacana, en “peligro crítico de extinción”, especie del día en la Lista Roja de la IUCN

demonic-poison-frog

El sapito rojo del Yapacana (Minyobates steyermarki) que se encuentra en “peligro crítico de extinción” es la elegida del día por la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés) con motivo del Año Internacional de la Biodiversidad.

La especie es una pequeña rana venenosa que alcanza una longitud de entre 14 y 16 milímetros y que tiene un radio de acción menor a 10 kilómetros a la redonda, en el hábitat del bosque húmedo montañoso del Cerro Yapacana, en el sur de Venezuela.

Así, el sapito rojo del Yapacana se enfrenta a su mayor amenaza que consiste en la destrucción y degradación de su hábitat mediante la apertura de nuevas minas de oro, y la asociación y fuegos que lleva aparejados, con la pérdida de hábitat añadida en la vida salvaje. También está amenazada por las sobrecapturas destinadas al tráfico de mascotas.

Esta especie figura en el Apéndice II del Convenio Internacional de Especies Amenazadas (CITES) lo que significa que su comercio está regulado. Además el Cerro Yapacana está catalogado como Monumento Natural de Venezuela, por lo que podría ofrecer protección a estas especies.