Archive for the ‘Ecología’ Category

Los Tifones Provocan Terremotos Lentos

Tifón

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Un grupo de científicos ha hecho el sorprendente hallazgo de que los tifones provocan terremotos lentos, por lo menos en la zona oriental de Taiwán. Los terremotos lentos son eventos de desplazamiento de fallas pero sin la violencia de los convencionales, ya que emplean horas o días para realizar sus movimientos, liberando poco a poco su energía, en vez de hacerlo en unos pocos y brutales segundos o minutos con la consiguiente liberación súbita y catastrófica de energía.

Selwyn Sacks del Departamento de Magnetismo Terrestre del Instituto Carnegie, y su equipo, monitorizaron durante cinco años las deformaciones en la zona oriental de Taiwán. Para ello emplearon tres dispositivos muy sensibles instalados a profundidades de entre 200 y 270 metros. Estos instrumentos detectan movimientos que de otro modo resultarían imperceptibles, así como distorsiones igualmente sutiles en las rocas. Los investigadores también han medido los cambios de la presión atmosférica, porque tales variaciones normalmente inducen cambios proporcionales en la tensión.

Taiwán padece tifones frecuentes en la segunda mitad de cada año, pero está libre de ellos durante los primeros 4 meses. Durante el período de estudio de cinco años, los investigadores, incluyendo al autor principal Chiching Liu (de la Academia Sínica en Taiwán), identificaron 20 terremotos lentos, cada uno con una duración de entre varias horas y más de un día. Once de esos terremotos lentos coincidieron con tifones. Esos 11 seísmos eran también más fuertes y estaban caracterizados por formas de onda más complejas que las de los restantes terremotos lentos. Los científicos no descubrieron ningún terremoto lento durante la estación carente de tifones.

Estos datos son suficientes para identificar inequívocamente a los tifones como los causantes de estos temblores lentos. Las probabilidades de que coincidan por casualidad son desestimables.

¿Cómo puede la presión baja provocar los temblores lentos? El tifón reduce la presión atmosférica sobre la superficie, pero no afecta a las condiciones reinantes en el fondo del océano, porque el agua se mueve hacia el área e iguala las presiones. La reducción de la presión sobre un lado de una falla que desciende oblicuamente la hace experimentar cierta clase de tensiones. Dependiendo del estado inicial en que ya se encuentre la falla, la pequeña perturbación debida a la baja presión del tifón puede constituir el golpe de gracia. Por contra, si no hay ningún tifón, la tensión continuará aumentando hasta que sea inevitable que se desencadene el terremoto, aún sin la acción del tifón a modo de espoleta.

Greenpeace alerta de la “africanización” del paisaje de Andalucía

El desierto africano cada vez está más cerca. Pronto podría invadir Andalucía si no se pone remedio. Lo denunció ayer la organización ecologista Greenpeace que dio datos que “certifican el proceso de africanización de la mitad sur peninsular por el cambio climático”, según Aida Vila, su portavoz en rueda de prensa en su buque en las Delicias.

El coautor del informe La crisis del clima. Evidencias del cambio climático en España, Jesús Martínez Linares, destacó algunas de las consecuencias de esta transformación: aumentará la temperatura media -en Sevilla en 29 años ha subido casi dos grados (1,95ºC)lo que afectará seriamente al turismo; perjudicará a la agricultura y el periodo de floración del olivo, por ejemplo se adelantará 24 días y el alcornoque, 57; también se africanizará la agricultura con las sequías y los vientos saharianos y se incrementarán las alergias y renacerán enfermedades erradicadas en España como dengue o malaria. Peligra también Doñana que se salinizará.

Pero Greenpeace cree que este apocalipsis es evitable: “Es el momento de cambiar de estrategia, reducir las emisiones apoyarse en las energías renovables y destinar esos millones a la lucha internacional para salvar el clima”, concluyó Vila.

Está Disminuyendo el Caudal de Ciertos Ríos Por Culpa del Cambio Climático

Los ríos en algunas de las regiones más pobladas del mundo están perdiendo agua, según un nuevo y meticuloso estudio de los flujos de los ríos a nivel global. El estudio, dirigido por científicos del Centro Nacional para la Investigación Atmosférica (NCAR, por sus siglas en inglés), en EE.UU., sugiere que en muchos casos los flujos reducidos están asociados al cambio climático. El proceso podría amenazar los suministros futuros de comida y agua en ciertas zonas del mundo.

Los científicos, que examinaron la circulación fluvial de 1948 al 2004, encontraron cambios significativos en cerca de un tercio de los ríos más grandes del mundo. De ellos, los ríos con flujo disminuido excedieron en número a aquellos con flujo incrementado, en una proporción de aproximadamente 2,5 a 1.

Algunos de los ríos por los que discurre ahora menos agua que antes abastecen a grandes poblaciones, tal como sucede con el Río Amarillo en China, el Ganges en la India, el Níger en África Occidental, y el Colorado en Estados Unidos. En cambio, los científicos constataron un incremento de flujo en ríos que atraviesan áreas escasamente pobladas cerca del Océano Ártico. Ni se puede aprovechar debidamente esa agua extra, ni allí significa nada bueno dado que se debe a que la nieve y el hielo se están fundiendo en mayor medida que décadas atrás.

La presión sobre los recursos de agua dulce está aumentando en la mayor parte del mundo, por culpa de los efectos del cambio climático pero también debido a que hay más demanda de agua a medida que aumenta la población. Como el agua dulce es un recurso vital, su tendencia a la baja constituye una gran preocupación.

Muchos factores pueden influir en la descarga de los ríos, incluyendo los diques y la extracción de agua para la agricultura y la industria. Aiguo Dai, del NCAR, autor principal del estudio, y sus colaboradores, encontraron, sin embargo, que los flujos reducidos en muchos casos parecen estar relacionados con el cambio climático global, el cual está alterando los patrones de precipitación y aumentando la tasa de evaporación. Los resultados del estudio concuerdan con los de una investigación anterior de Dai y sus colaboradores, mostrando una creciente desertización y una mayor tendencia a sequías en muchas áreas.

En conjunto, en la investigación se ha encontrado que, de 1948 al 2004, la descarga anual de agua dulce en el Océano Pacífico decayó en alrededor de un 6 por ciento, equivalente a 526 kilómetros cúbicos. El flujo anual hacia el Océano Índico decayó aproximadamente en un 3 por ciento (140 kilómetros cúbicos). Por el contrario, la descarga anual de los ríos en el Océano Ártico subió en un 10 por ciento poco más o menos (460 kilómetros cúbicos).

Los Incendios Forestales Son Culpables de una Quinta Parte del Auge en Emisiones de CO2

Incendio

Incendio

Los incendios forestales deben considerarse como un componente importante del cambio climático, según los 22 autores de un nuevo estudio. Ellos han determinado que los incendios intencionados que tienen por objeto deforestar áreas boscosas ya aportan una quinta parte del aumento antropogénico de las emisiones de dióxido de carbono, un gas que retiene calor, elevando con ello la temperatura global.

El trabajo es el resultado de una reunión sostenida por el Instituto Kavli para la Física Teórica, y el Centro Nacional para el Análisis y Síntesis Ecológicos (NCEAS, por sus siglas en inglés), ambos dependientes de la Universidad de California en Santa Bárbara.

Los autores hacen un llamamiento al Panel Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático (IPCC) para integrar plenamente los incendios en sus evaluaciones del cambio climático global, y para considerar la realimentación entre clima e incendios, la cual ha estado muy poco tenida en cuenta en los modelos globales.

El estudio enlaza varias líneas del conocimiento científico sobre los incendios. Dichas líneas habían permanecido aisladas hasta ahora en campos muy distintos, incluyendo la ecología, los modelos digitales globales, la física, la antropología, y la climatología.

El número creciente de incendios forestales está influyendo a su vez sobre el clima, según sostienen los autores. “Los trágicos incendios en Victoria, Australia, enfatizan la ubicuidad de los grandes incendios forestales recientes y sus regímenes potencialmente cambiantes que son concomitantes con el cambio climático antropogénico”, señala David Bowman, profesor en la Universidad de Tasmania, y uno de los autores del estudio.

Jennifer Balch, del NCEAS y coautora del trabajo, destaca la anómala proliferación de incendios forestales, en sitios donde su número debería ser mucho menor si las causas fuesen exclusivamente naturales. Por ejemplo, en los húmedos trópicos están teniendo lugar numerosos incendios vinculados a la deforestación, normalmente para expandir negocios a gran escala de agricultura o ganadería. “Las selvas no han experimentado históricamente incendios con la frecuencia a la que lo hacen hoy”, subraya Balch. Durante las sequías extremas, como la de 1997-98, los incendios forestales de la región amazónica quemaron vegetación a lo largo y ancho de 39.000 kilómetros cuadrados de selva.

Los autores reconocen que su estimación de la influencia de los incendios en el clima es sólo una primera valoración aproximada, y que aún falta mucho por hacer antes de conocer bien la contribución exacta de los incendios al sistema climático.