Archive for the ‘Zoología’ Category

Mola mola (Pez Luna)

El pez luna (Mola mola) es un pez pelágico tetraodontiforme de la familia Molidae. Es el mayor pez óseo del mundo, con una media de 1.000 kg de peso y con ejemplares que alcanzan más de 3 m de longitud y superan las 2 toneladas. Es una especie cosmopolita que habita en aguas tropicales y templadas a lo largo de todo el planeta. Tiene el cuerpo aplastado lateralmente y cuando extiende sus aletas dorsales y ventrales, el pez es tan largo como alto.
Alimentación
Se alimenta principalmente de varios tipos de zooplancton gelatinoso como las medusas, de las que consume grandes cantidades para poder desarrollarse y mantener su gran tamaño, puesto que es una dieta pobre en nutrientes.
Reproducción
Las hembras de esta especie pueden producir hasta 300 millones de huevos, más que cualquier otro vertebrado conocido. Los alevines del pez luna parecen pequeños peces globo con grandes aletas pectorales, una aleta caudal y espinas corporales que no tienen los ejemplares adultos.

Los ejemplares adultos son vulnerables a pocos depredadores naturales, pero es presa de leones marinos, orcas y tiburones. Entre los humanos, su carne está considerada como una exquisitez en algunas partes del mundo, como Japón, Corea y Taiwán, pero la venta de su carne está prohibida en la Unión Europea. A menudo estos peces quedan accidentalmente atrapados en redes de pesca y también pueden dañarse o morir debido a encuentros con desechos flotantes, como bolsas de plástico.

El pez luna es miembro del orden de los Tetraodontiformes, estuvo incluido en el mismo género que los peces globos pero estudios posteriores se clasidicó en un género propio.

Sistema Nervioso de Los Delfines

Los delfines como cualquier otro mamífero tiene un sistema nervioso normal, el mismo que cualquier mamífero pero con algunas diferencias.
A medida que avanzamos dentro de la clase hacia especies más evolucionadas, la corteza cerebral o substancia gris, considerada la parte noble del cerebro incrementa su volumen, a la vez que lo hace el número y complejidad de sus circunvoluciones. El volumen del cerebelo es también mayor en los mamíferos.La actividad psíquica de los mamíferos es muy superior a la del resto de los anmales, y en las especies más evolucionadas se aprecian rasgos de memoria e incluso de inteligencia.

El Sistema Nervioso se divide en:
– Sistema Nervioso Central (SNC): está constituido por el encéfalo y la médula espinal. Están protegidos por tres membranas: duramadre (membrana externa), aracnoides (membrana intermedia), piamadre (membrana interna) denominadas genéricamente meninges. Además, el encéfalo y la médula espinal están protegidos por envolturas óseas, que son el cráneo y la columna vertebral respectivamente.
Las cavidades de estos órganos están llenos de un líquido incoloro y transparente, que recibe el nombre de líquido cefalorraquídeo. Sus funciones son muy variadas: sirve como medio de intercambio de determinadas sustancias, como sistema de eliminación de productos residuales, para mantener el equilibrio iónico adecuado y como sistema amortiguador mecánico.
Las células que forman el sistema nervioso central se disponen de tal manera que dan lugar a dos formaciones muy características: la sustancia gris, constituida por los cuerpos neuronales, y la sustancia blanca, formada principalmente por las prolongaciones nerviosas (dendritas y axones), cuya función es conducir la información. En resumen, el sistema nervioso central es el encargado de recibir y procesar las sensaciones recogidas por los diferentes sentidos y de transmitir las órdenes de respuesta de forma precisa a los distintos efectores. Y se puede decir que el sistema nervioso central es uno de los más importantes de todos los sistemas que se encuentra en nuestro cuerpo.
– Sistema Nervios Periférico (SNP): es el sistema nervioso formado por nervios y neuronas que residen o extienden fuera del sistema nervioso central, hacia los miembros y órganos. La diferencia con el sistema nervioso central está en que el sistema nervioso periférico no está protegido por huesos o por barrera hematoencefálica, permitiendo la exposición a toxinas y a daños mecánicos. Es el que coordina, regula e integra nuestros órganos internos, por medio de respuestas inconscientes. Se subdivide en:

  • Sistema nervioso somático: Activa todas las funciones orgánicas (es activo).
  • Sistema nervioso autónomo o vegetativo: Protege y modera el gasto de energía. Está formado por miles de millones de largas neuronas, muchas agrupadas en nervios. Sirve para transmitir impulsos nerviosos entre el S.N.C y otras áreas del cuerpo.
  • Nervios periféricos: Tienen tres capas: endoneuro, perineuro y epineuro.

Estudio de la alimentación de rapaces mediante el análisis de sus egagrópilas

Las egagrópilas son bolas formadas por restos de alimentos no digeridos que algunas aves regurgitan. Normalmente contienen huesos o pelo, que las aves no pueden digerir. Son muy útiles para saber el tipo de alimentación que éstas llevan. Suele ser muy normal entre búhos, lechuzas y buitres.P281009_10.390001

 

Proceso:

1) Se procederá a la disección cuidadosa y en seco, de las egagrópilas que se proporcionarán, y a la determinación de la dieta.
– Identificación a nivel de especie de los restos contenidos, para ello usamos una clave y unas imágenes para diferenciar los huesos que sacamos de la egagrópila.
– Se determinando el número mínimo de individuos consumidos.
– Se cuantifica la biomasa aportada por cada presa en la egagrópila (en base al peso medio estimado de cada presa).

2) Los resultados se presentarán de diversas formas (tabla, histograma, etc.) para su interpretación y discusión para el análisis, así se concluye que tipo de dieta tiene, observamos que la dieta está basada en pequeños mamiferos como son las ratas o ratones silvestre, rara vez aparecen algun anfibio o reptil. También obserbamos que consume de vez en cuando algun insecto.

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En Animales de Sangre Fría, un Entorno Más Cálido Significa una Vida Más Corta

La temperatura explica gran parte del por qué los organismos de sangre fría como peces, anfibios, crustáceos, y lagartos alcanzan edades más avanzadas en latitudes altas que en latitudes bajas. Ésta es la conclusión a la que se ha llegado en un reciente estudio.

Stephan Munch y Santiago Salinas, ambos de la Escuela de Ciencias Marítimas y Atmosféricas de la Universidad de Stony Brook, han descubierto que para una amplia gama de especies cuyas temperaturas corporales varían con la temperatura de su entorno, la temperatura ambiental es el factor dominante que controla la variación geográfica de la longevidad de dichas especies.

Munch y Salinas se sintieron intrigados por el hecho de que los mejillones de río en España tienen una vida máxima de 29 años, mientras que en Rusia los individuos de la misma especie viven casi 200 años. Los investigadores se preguntaban cómo podía tener un impacto tan espectacular sobre la duración de la vida una diferencia relativamente pequeña en la latitud (España 43º N y Rusia 66º N).

Aunque cabría esperar que las adaptaciones locales o las diferencias geográficas en depredadores y en abundancia de comida explicaran esta disparidad, Munch y Salinas querían ver si las diferencias geográficas asociadas a las de longevidad tenían una base fisiológica común en la temperatura.

Munch y Salinas examinaron los datos de duración de la vida obtenidos de los análisis de laboratorio y de las observaciones en el medio natural, para más de 90 especies provenientes de ecosistemas diversos, algunos terrestres, otros de agua dulce, y el resto marinos.

Estudiaron organismos con longevidades medias diferentes; desde el copépodo Arcartia tonsa, que tiene una vida media de 11,6 días, hasta el mejillón Margaritifera margaritifera, conocido popularmente como mejillón de río y con otros nombres, y que tiene una vida media de 74 años. Descubrieron que a través de este listado de especies, la temperatura estaba relacionada sistemáticamente y de manera exponencial con la duración de la vida.

La relación entre la temperatura y la duración de la vida que Munch y Salinas han hallado a través del análisis de los datos es sorprendentemente similar a la relación pronosticada por la teoría metabólica de la ecología. Esta teoría ha sido empleada para explicar la manera en que los ciclos vitales, la dinámica poblacional, los patrones geográficos, y otros procesos ecológicos se relacionan con el tamaño del cuerpo de un animal y su temperatura.

La longevidad en el 87 por ciento de las especies en libertad que Munch y Salinas estudiaron varía como predice la teoría metabólica de la ecología.

Conviene aclarar que aún después de restar el efecto de la temperatura, había todavía una variación considerable en la longevidad dentro de las especies, indicando esto que otros factores locales tienen un papel relevante en la determinación de ésta.

De todas formas, es fácil imaginar cómo las especies de sangre fría van a reaccionar frente al calentamiento global. Debido a la relación exponencial entre la temperatura y la duración de la vida, aumentos pequeños en la temperatura ambiental podrían resultar en recortes grandes en la longevidad de estos animales.

El Ancestro Común de Humanos y Simios Pudo Surgir en Asia y No en Africa

Simios

Simios

Según una nueva investigación, un nuevo primate fósil encontrado en Myanmar (conocida anteriormente como Birmania) sugiere que los ancestros comunes de humanos y monos evolucionaron a partir de primates de Asia, y no de África como creen muchos investigadores.

Determinar el origen de los primates antropoides (humanos y simios) a partir de primates más primitivos conocidos como prosimios (lémures, tarseros o tarsios, y sus parientes extintos) ha sido uno de los objetivos principales de la investigación paleoantropológica de los últimos años.

Antes de los recientes descubrimientos en China, Tailandia y Myanmar, la mayoría de los científicos consideraba que los antropoides se originaron en África. El descubrimiento del esqueleto del primate fósil conocido como “Ida” a comienzos de este año en Alemania ha llevado a algunos científicos a sugerir que los primates antropoides evolucionaron a partir de ancestros similares a los lémures conocidos como adapiformes.

Según Chris Beard, paleontólogo del Museo Carnegie de Historia Natural en Pittsburg, Pensilvania, y miembro del equipo internacional de investigadores que ha realizado la investigación, el nuevo primate, denominado Ganlea megacanina, denota que los primeros primates se originaron en Asia y no en África. Estos primeros antropoides asiáticos diferían radicalmente de los adapiformes como Ida, lo cual indica que Ida tiene un parentesco más cercano con los lémures modernos que con los monos y los humanos.

Los fósiles de Ganlea megacanina de 38 millones de años, desenterrados en varios puntos de Myanmar central, pertenecen a un nuevo género y especie. El animal tenía dientes caninos muy grandes que lo distinguen de sus parientes primates más cercanos. El intenso desgaste dental indica que el Ganlea megacanina utilizaba sus grandes dientes caninos para abrir frutas tropicales con cáscaras duras y acceder a las nutritivas semillas de su interior.

Esta inusual adaptación para la alimentación es de una clase nunca antes documentada en los primates prosimios, pero es característica de los monos sakí modernos de América del Sur que habitan en la Cuenca del Amazonas. El Ganlea muestra que los primeros antropoides asiáticos ya habían asumido hace 38 millones de años el papel ecológico de los monos modernos.

Mecanismos Oculares en la Bioluminiscencia de un Calamar

Ojo de calamar

Ojo de calamar

Utilizando un proceso llamado bioluminiscencia, el calamar puede iluminar su lado inferior (la parte que de él puede verse desde debajo cuando navega) para imitar las aguas iluminadas por la luz solar y que no se note que algo tapa la luz. Esta estrategia camufla al calamar tan bien como cuando descarga tinta negra a su alrededor para oscurecer el entorno y que nadie pueda verle.

El calamar tiene un órgano de iluminación que está totalmente separado de los ojos. El nuevo descubrimiento es que este órgano es sensible a la luz y posee varios de los mismos genes que los ojos del calamar.

Todd Oakley, biólogo evolutivo de la Universidad de California en Santa Bárbara, realizó el análisis evolutivo de los genes del animal. Y ha podido confirmar que los genes en el órgano de iluminación son similares o iguales a los de los ojos del calamar.

Esto constituye un buen ejemplo de cómo componentes ya existentes pueden usarse en la evolución para hacer algo completamente nuevo. Estos componentes existían para ser usados en el ojo, y luego fueron reclutados para ser usados en el órgano de iluminación. Este órgano se parece a un ojo en bastantes cosas. Tiene la forma de un ojo, una lente para enfocar la luz, y ahora en este estudio se ha comprobado que también tiene la sensibilidad de un ojo.

La razón por la que estos calamares son bioluminiscentes es para camuflarse. Para cualquier animal que desde cierta profundidad en el mar esté mirando hacia la superficie, el paso del calamar no camuflado se vería como una sombra delatadora cruzando ante la pantalla de luz. Para camuflarse debidamente, el calamar suple con su bioluminiscencia la luz que tapa, de manera que ya no produce esa sombra delatadora.

La luz es generada por bacterias alojadas en el calamar. Éste les brinda un hogar y ellas le proporcionan la luz para su camuflaje.

Los científicos han confirmado que el calamar puede detectar la luz que está produciendo.

La luz proviene de una reacción química que se produce dentro de las bacterias. El calamar no controla dichas reacciones directamente, pero puede modificar la apertura de su órgano de iluminación y permitir que salga más o menos luz.

El Dragón de Komodo Es Más Peligroso de Lo Que Se Creía

El temible dragón de Komodo (Varanus komodoensis) es mucho más peligroso de lo que se creía hasta ahora. Una nueva investigación revela que estos lagartos gigantes debilitan e inmovilizan a sus presas con una potente mordedura venenosa, además de utilizar sus afilados dientes y los poderosos músculos de su cuello, para matar a sus víctimas.

Ya se sabía que estos reptiles carnívoros muerden a sus presas y les basta aguardar a que se desangren hasta la muerte.

Una parte de la comunidad científica ha venido creyendo hasta ahora que la muerte de las presas es causada por una bacteria patógena presente en la boca de los dragones; pero la nueva investigación muestra que la combinación entre la dentadura del reptil y su veneno es probablemente la responsable de su habilidad para matar.

“La hipótesis de que el dragón de Komodo mata utilizando habitualmente la bacteria oral es incorrecta”, afirma Stephen Wroe, coautor del nuevo estudio e investigador de la Universidad de Nueva Gales del Sur, Australia. “El dragón es verdaderamente venenoso. Tiene glándulas salivales modificadas que producen anticoagulantes y vasodilatadores, lo cual, en combinación con la dentadura y los músculos craneales del dragón, le permite matar a animales grandes a través de una pérdida rápida de sangre”.

Los investigadores utilizaron modelos computacionales para analizar la mordedura del dragón de Komodo y encontraron que los dragones tienen mordeduras mucho más débiles que las de cocodrilos de una talla similar. Sin embargo, las imágenes obtenidas mediante resonancia magnética revelaron que los dragones tienen también complejas glándulas venenosas.

Después de extraer las glándulas a un dragón que estaba enfermo de muerte en un zoológico, los investigadores utilizaron espectrometría de masas para analizar el veneno, comprobando que la toxina es similar a la del monstruo de Gila y a la de muchas serpientes. El veneno causa un rápido desangramiento al impedir la formación de coágulos y al dilatar los vasos sanguíneos.

Los investigadores también examinaron fósiles de Varanus megalania, pariente gigante extinto del dragón, y determinaron que ese lagarto de siete metros de longitud fue uno de los animales venenosos más grandes que ha existido.

El dragón de Komodo, cuyos antepasados vivieron hace más de 100 millones de años, es el lagarto más grande de la actualidad y habita en las islas indonesias centrales de Komodo, Rinca, Flores, Gili Motang y Gili Dasami. Puede crecer hasta dos o tres metros como promedio y alcanzar un peso de cerca de 70 kilogramos.