Posts Tagged ‘Jardín Botánico de Madrid’

Aristoloquia baetica L.

Aristoloquia baetica L.

Candilillos

Candilillos

Candilillos

Características: Planta herbácea, trepadora. Hojas simples, alternas y enteras. Inflorescencias en forma de candil, que se dispone en las axilas de las hojas.

Usos: Para bajar la fiebre y los dolores leves. También se usa como abortiva y provocadora del parto en animales rumiantes, sobre todo cabras y ovejas.

Partes con usos: Hojas, tallos y raíz

Como se usa: En infusión, se pone a hervir 1 litro de agua, se añade un trozo de raíz u hojas y toma frio. Echar azúcar para endulzar.

Época de recolección: durante todo el año.

Hábitat: Borde de camino, trepando una valla.

Hedera helix L.

Hedera helix L.

Hiedra

Hiedra

Hiedra

Características: Planta semi-leñosa, trepadora, con dimorfismo foliar: hojas palmadas en tallos estériles, ovadas en tallos fértiles, estos acabados en una inflorescencia con forma de umbela simple. Los tallos fértiles forman una copa redondeada.

Usos: Contra durezas y los espolones en los pies y tosferina. Cicatrizante, vasoconstrictora: contra varices, celulitis, etc.

Partes con usos: Hojas.

Cómo se usa: Se cuecen las hojas, se filtra el extracto y se aplica con una compresa sobre la zona afectada. Tóxico por vía oral.

Época de recolección: Todo el año.

Hábitat: Generalmente cultivada como planta ornamental, en la naturaleza crece sobre la corteza de los árboles.

Eryngium campestre L.

Eryngium campestre L.

Cardo Correores

Cardos Corredores - Detalles de las inflorescencias

Cardos Corredores - Detalles de las inflorescencias

Características: Tallos erectos de un tono verde grisáceo. Hojas pinnadas y divididas en tres lóbulos.

Usos: En la alimentación se usa para preparar los caracoles. Medicinalmente, se utiliza como diurético, deshacer las piedras del riñón y para problemas circulatorios.

Partes con usos: Hojas.

Como se usa: Medicinalmente se prepara en infusión las hojas secas. Para uso culinario, se usa la planta fresca.

Época de recolección: Todas, especialmente en primavera-verano.

Hábitat: Borde de camino

Baobab – Adansonia sp.

Baobab es el nombre común de un género de árboles, Adansonia, que contiene ocho especies, de las cuales seis crecen en la isla de Madagascar, y de las otras dos, la más conocida, Adansonia digitata, crece en África continental, y la menos conocida y más pequeña, Adansonia gibosa, en Australia. También se conoce como árbol botella y en algunas zonas se le llama pan del mono.

Descripción

El baobab africano es un árbol de tronco masivo, con forma de botella o irregular y lleno de nudos. La corteza es lisa, la madera es fibrosa con poco contenido en agua. Las hojas sólo brotan en la época de las lluvias, en verano en el hemisferio norte y en invierno en el hemisferio sur. Las hojas del árbol adulto son compuestas, tienen de 5 a 11 foliolos que surgen del mismo peciolo en círculo y cuyos bordes son enteros en todas las especies salvo en la especie rubrostipa, que los tiene dentados. Los árboles jóvenes tienen las hojas simples y se van lobulando poco a poco. Las flores son hermafroditas, actinomorfas, de unos 10 cm, con pétalos blancos. Todas las especies dan frutos al final de la estación seca o principios de la húmeda. El fruto es una baya seca o una gruesa cápsula con forma de melón alargado. Las semillas son numerosas, grandes, con forma de riñón. Envolviendo las semillas hay una pulpa de color crema, cuya textura varía de terrosa a esponjosa según la especie y la edad del fruto. Las semillas viven más de cinco años. El tronco puede alcanzar los cuarenta metros de circunferencia, pero no crece más de 25 metros. Los baobabs adoptan la forma de botella durante la etapa de madurez, a partir de los doscientos años. En buenas condiciones, sobre suelo arenoso, con un clima templado y lluvias entre 300 y 500 mm pueden vivir hasta 800 o 1000 años, aunque se habla de ejemplares que han alcanzado los cuatro mil años. Algunos baobabs se ahuecan en la madurez y se convierten en grandes depósitos en los que se pueden almacenar más de seis mil litros de agua.Los baobabs son angiospermas.

Las especies

Adansonia digitata. Crece en todas las zonas semiáridas del África continental, alcanza los 25 m de altura y diez metros de diámetro. La copa es redondeada y tiene uno o varios troncos secundarios. Las hojas tienen de 5 a 7 foliolos. El fruto es globoso u ovoide. En el Sahel hay cuatro tipos de esta especie, el de corteza negra, el de corteza roja, el de corteza gris y el de hojas oscuras (dark leaves). Este último tiene las hojas más apreciadas como verdura, el gris es mejor por la fibra y los otros por los frutos.
• Adansonia grandidieri. Vive en Madagascar, es más alta y esbelta que las demás, y también es el árbol que tiene más usos y se ha explotado más. La corteza, de un tono gris rojizo, y que en el árbol adulto tiene de 10 a 15 cm de grosor, es tan fibrosa que no queda ningún árbol del que no se haya extraído a una altura de dos metros para hacer tejidos, ya que se regenera fácilmente. El fruto es globoso, dos veces más largo que ancho. La pulpa del fruto se come fresca y de la semilla se extrae un aceite para cocinar. En algunas zonas se alimenta a las cabras con estos frutos; las cabras digieren la pulpa y expulsan la semilla entera. La madera, esponjosa, es rica en agua y tiene anillos concéntricos que muestran los años de crecimiento. Se cree que los árboles solitarios de esta especie albergan espíritus y no es raro encontrar ofrendas a los pies de los ejemplares más grandes.
• Adansonia madagascarensis. Crece en el nordeste de Madagascar y puede incluso adentrarse unos metros en el mar. El fruto es más ancho que largo. Florece en febrero y echa las hojas en noviembre. Si se planta en semillero, sus raíces hinchadas son una verdura excelente.
• Adansonia suaresensis. Crece en el norte de Madagascar. Es una especie alta, de hasta 25 m y un tronco esbelto, de dos metros de diámetro. El ramaje es amplio, las hojas tienen de 6 a 11 foliolos verde amarillentos y elípticos. El fruto es dos veces más ancho que largo.
• Adansonia perrieri. Crece también en el norte de Madagascar. Quedan pocos ejemplares de esta especie en peligro de extinción. No supera los 15 metros de altura y puesto que está en el hemisferio sur echa hojas entre noviembre y abril, como el resto de baobabs de Madagascar.
• Adansonia rubrostipa. Crece en el oeste y al sur de Madagascar, en terrenos arenosos o arcillosos. Los árboles oscilan entre los 5 y los 20 metros de altura, son gruesos y se estrechan antes de las ramas, dándoles una forma de botella muy especial. La corteza es marrón rojiza. Las hojas son serradas. Es una importante fuente de alimentación para los lemures.
• Adansonia za. Crece desde el extremo sur hasta el noroeste de Madagascar. El tronco es cilíndrico y muchas veces irregular. Las semillas son comestibles y el tronco se usa a menudo como depósito de agua.
• Adansonia gibosa. Crece en afloramientos rocosos, lechos de ríos y llanuras inundables del noroeste de Australia. Raramente supera los diez metros de altura y la copa es irregular. Echa las hojas entre noviembre y marzo. Los autralianos le llaman árbol de la rata muerta o árbol botella.

Rafflesia arnoldii: la flor más grande, y la más pestilente

Rafflesia arnoldii

La Rafflesia arnoldii es una euforbiacea parásita del género Rafflesia, que se encuentra en los bosques húmedos de Indonesia (sobre todo en Sumatra y Borneo) y en las selvas del sudeste asiático, que desarrolla la flor más grande del mundo. Fue descubierta en Sumatra en 1818 por Thomas Stamford Raffles y Joseph Arnold.

Las inflorescencias pueden alcanzar hasta casi un metro de diámetro y pueden llegar a pesar hasta 11 kilogramos, llegando a ser así la flor más grande del mundo. Se trata de flores carnosas de color rojizo o anaranjado y de cinco lóbulos que permanecen abiertas entre cinco y siete días. Como ocurre con otras plantas con floraciones de gran tamaño, éstas sólo se dan cada varios años.

Las flores, que desprenden un fuerte olor fétido (similar al de la carne podrida), son capaces de emitir calor. Se cree que ambos mecanismos les sirven para mimetizar el calor y el olor de un animal muerto y atraer la atención de las moscas carroñeras, que son los insectos que la polinizan.

La planta carece de hojas, brotes y raíces (sólo es visible su flor) y por tanto no realiza la fotosíntesis. Es una planta que parasita a los árboles, creciendo sobre sus raíces, de donde obtiene los nutrientes necesarios.

Sus órganos vegetativos se reducen a una red de fibras celulares que se encuentran mayoritariamente entre los tejidos de la planta hospedadora o formando un órgano retorcido y subterráneo llamado rhizomatoide.

Esta planta pertenece a la familia de la euforbiáceas, que incluye también a la flor de Nochebuena, las campánulas irlandesas, el árbol de goma, la planta de aceite de castor y la yuca.

El legado de José Celestino Mutis se reúne en el Jardín Botánico de Madrid

Portada del Real Jardín Botánico de Madrid

El sabio español, nacido en Cádiz en 1732, y fallecido en Santa Fe de Bogotá en 1808, lideró la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada, la antigua Colombia, a través de la cual consiguió catalogar veinte mil especies vegetales y siete mil animales.

La muestra “Mutis al natural: Ciencia y arte en el Nuevo Reino de Granada” recopila más de 160 piezas, 32 de las cuales han sido traídas desde la capital colombiana, entre láminas, objetos y documentos originales.

A través de ellas, los visitantes podrán conocer algunas de las materias en las que destacó el botánico español, quien además incursionó en el comercio del té y de la quina en Bogotá e intentó la explotación de las minas de plata de El Sapo.

Los comisarios de la muestra, José Antonio Amaya y Miguel Ángel Puig-Samper, explicaron hoy, las diferentes etapas en las que se divide la exposición, que repasa la trayectoria de Mutis desde los inicios de su formación en Cádiz, hasta sus últimos años en Santa Fe de Bogotá.

De las piezas que se exhiben, ambos coincidieron en destacar las láminas en las que el religioso español, junto a su equipo criollo, reprodujo, con pigmentos propios de la zona o importados de Europa, algunas de las especies naturales más representativas de América.

Junto a ellas, el herbario o “jardines secos”, otra de las joyas de la muestra, presenta una colección de plantas en todos sus ciclos estacionales, que en su momento constituyó “la más importante del mundo del siglo XVIII”, tal y como subrayó Amaya.

La Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior (SEACEX) de España, además del Jardín Botánico de Madrid han colaborado en la preparación de la muestra, que surgió a iniciativa del Museo Nacional de Colombia.

La exposición, que permanecerá abierta hasta el próximo 24 de mayo, fue inaugurada hoy por el ministro de Cultura, César Antonio Molina, y por el embajador Colombia en España, Carlos Rodado.

Al acto asistió también el poeta y escritor Álvaro Mutis, descendiente directo del sabio español, quien ofrecerá una recital de poesía el próximo día 14, dentro de las actividades programadas por el Jardín Botánico en relación a la muestra.