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Tahina spectabilis J. Dransf. & Rakotoarinivo

Tahina spectabilis

Tahina spectabilis

Tahina spectabilis

Sin lugar a dudas el descubrimiento más apasionante del mundo de las palmeras en este nuevo milenio. Esta magnífica y enorme palmera en forma de abanico fue descubierta por accidente por el cultivador de anacardos Xavier Metz y su familia en una pequeña zona en el nordeste de Madagascar, donde crece en bosques bajos, secos y estacionalmente, o en matorrales que pueden inundarse durante la estación lluviosa, al pie de colinas de piedra caliza muy erosionadas. No sólo representa una nueva especie, sino un género completo en la familia de las palmeras. Pueden leerse algunos antecedentes sorprendentes de su descubrimiento en el foro de Internet de la Sociedad Internacional de Palmeras en la página http://palmtalk.org

La Tahina desarrolla un tronco enorme y solitario que sostiene una corona gigante de hojas en abanico completamente circulares, enormes y levemente costapalmadas con numerosos segmentos rígidos. Los pecíolos se vuelven blanquecinos hacia la base. Ya fue anunciada en la prensa establecida como palmera “bomba” o “autodestructiva”, una alusión un tanto sensacionalista al hecho de que sus flores sólo crecen una vez en su vida, con una inflorescencia blanquecina y gigante realmente espectacular que forma el centro de la corona. Una vez que han madurado sus frutos y han sido recogidos por los lemures, quienes de este modo distribuyen las semillas, la palmera pierde fuerza, su enorme estructura se derrumba despacio y, finalmente, muere. Este hábito de floración no es exclusivo de la Tahina; de hecho, muchas palmeras muestran un modo de desarrollo conocido por los botánicos como hapaxántico, siendo la Corypha, la Metroxylon y las plantas trepadoras algunos ejemplos. Sin embargo, resultan interesantes sus parientes más cercanos de la familia de las palmeras, así como su distribución. Su familiares más próximos son la Kerriodoxa de Tailandia y la Chuniophoenix de China, lo cual se observa fácilmente en las semillas, de modo que se puede especular que la Tahina es un vestigio en Madagascar de un ancestro común compartido con las palmeras mencionadas, cuando el subcontinente indio estaba empezando su viaje hacia el norte separándose de Madagascar, lo que ocurrió hace 70 ó 50 millones de años.

Detalle de las hojas de Tahina spectabilis

Detalle de las hojas de Tahina spectabilis

En cultivo, podría ser una planta ornamental asombrosa para un parque o jardín grande y, probablemente, daría lo mejor de sí misma en los trópicos secos. Sin lugar a dudas, podría inducirse su desarrollo en otras zonas tropicales y en las subtropicales que carecen de heladas. Parece que su crecimiento es bastante rápido, aunque se desconoce el tiempo que puede tardar en florecer. Al igual que ocurre con la Kerriodoxa, la semilla produce una especie de ancla bastante larga para sujetar la planta con firmeza al suelo, por lo que se recomiendan macetas profundas.

Con una población total en su hábitat natural de tan sólo 92 individuos y con tal vez 100 plantas pequeñas, esta palmera es una especie muy escasa, por lo que se han iniciado esfuerzos para proteger su hábitat natural y Xavier Metz y John Dransfied se encargan ahora de su gestión. La distribución de las semillas parece ser el mejor modo de establecer algunas poblaciones cultivadas para su conservación ex situ y, al mismo tiempo, de generar fondos para los habitantes de la aldea cercana, que son los dueños y administradores de la palmera según una ley relativamente nueva de Madagascar. Los aldeanos conocen perfectamente el carácter único de la palmera y comprenden que su florecimiento es, probablemente, un acontecimiento muy poco común. Todos los beneficios de la venta de las semillas distribuidas en este programa de conservación serán para su comunidad. Los fondos están destinados al desarrollo de la aldea, con iniciativas como una bomba de agua para el pozo de la aldea, y tienen como objetivo mantener el ganado y los incendios alejados de estas plantas. La idea es que cuando los aldeanos vean que pueden obtener beneficios económicos de la palmera, seguramente quieran conservar tanto la planta como su hábitat.